Masaje genital – ¿Qué es y cómo darlo?

Hoy queremos enseñarte a dar un masaje genital y a re-descubrir todo el potencial erótico y erógeno de nuestras zonas íntimas. Pero antes, ¿Qué es el masaje genital? ¿En qué se diferencia de la masturbación?

Qué es el masaje genital y en qué se diferencia de la masturbación

El masaje genital es un masaje en los genitales. O sea, buscamos dar placer en los genitales pero el fin último del masaje no es alcanzar el orgasmo. Si lo alcanzas, perfecto. Pero no es el móvil principal.

El masaje genital se usa para reconectar con nuestra potencia erótica, vamos, ir un poco más allá de lo que hacemos con la masturbación. Este tipo de masajes son muy usados en el sexo tántrico.

Antes de comenzar debes tener en cuenta 3 cosas bastante importantes: El ambiente es clave, necesitarás algo de material (poco) y no vayas directo.

El ambiente

Seguramente hayas estado en una clínica de fisioterapia alguna vez. ¿Has notado que tienen un ambiente tranquilo? Sin muchos estímulos…. 

Bien, nosotros vamos a buscar esa misma situación para comenzar con nuestro masaje genital. Te recomendamos encender un par de velitas aromáticas, bajar la intensidad de la luz, buscar un sitio cómodo y poner una playlist que acompañe.

Ambiente Masaje Genital

Ingredientes

Aceite de masaje en cantidad. Este es fundamental porque va a hacer la experiencia muuucho más resbaladiza y placentera. Cuando estamos estimulando una zona sin aceite acabamos causando irritaciones y no queremos eso. Así que hazte con un buen aceite de masaje como pueden ser los aceites de masaje Shunga.

Relajaos y desviad la atención

Para poder disfrutar de un masaje genital es clave que no vayas directamente ahí. Por irónico que parezca no es nada placentero. 

Debes entrar en materia poco a poco, masajeando el resto de su cuerpo como si se tratase de un masaje normal. Vamos a intentar relajar a la otra persona y relajarnos nosotros. Liberar todas las tensiones acumuladas masajeando todo su cuerpo, de arriba a abajado. 

Empieza por su espalda, glúteos, piernas, muslos, la cara interna de las piernas y cuando veas que tu pareja está más… 😏 podemos empezar.

Preparativos Sexuales

Masaje genital para hombres

Con tu pareja boca arriba, embadurna tus manos en aceite de masaje. Así no habrá fricciones de ningún tipo y darás un masaje de 10.

Es hora de comenzar con las caricias, solamente eso. Acaricia sus testículos y el tronco de su pene con suavidad usando las palmas de tus manos, cambia a las yemas y muévete en círculos. 

Ahora centra tu masaje en la base del pene, en la zona del hueso púbico. Por lo general los hombres y mujeres acumulamos mucha tensión ahí, así que no estaría nada mal liberarla.

Con la palma de tu mano llena de aceite coge suavemente la base del pene y desliza tu mano hacia arriba hasta llegar al glande. Cambia de mano y repite.

Después haz lo mismo pero a la inversa, rodea el glande con tu mano y desliza hacia la base del pene cambiando de mano.

Es hora de centrarnos en en el glande. Agarra la base del pene con una mano para tener más control y con la palma ahuecada frota el glande como si estuvieras exprimiendo una naranja.

Llegados a este punto tu pareja estará al límite así que para alargar el juego te recomendamos que vayas alternando entre masaje genital y de todo el cuerpo. De esta manera alargareis la experiencia y la mejorareis mucho. Centrarse únicamente en los genitales puede llegar a ser molesto pasado mucho rato, así que alterna y dejaos llevar por el placer. 

Masaje genital para mujeres

Después de masajear su cuerpo completo pide a tu pareja que se coloque boca arriba para continuar con el masaje y echa una buena cantidad de aceite para masaje en su vulva para comenzar a acariciar su pubis con movimientos circulares. 

Esto ayudará a relajar las tensiones acumuladas de la zona pélvica. Ten en cuenta que este masaje no busca el orgasmo así que tomaos vuestro tiempo para disfrutar.

Es turno de los labios mayores, esos que están en la parte de fuera. Por suerte les encanta ser masajeados. Cógelos con las yemas de tus dedos, haz presión en círculos, sube, baja…. y cambia al otro. Prueba a variar la intensidad, cada persona es un mundo así que debes descubrir qué le gusta a tu pareja.

Un vibrador de dedo para mejorar tu masaje genital

Si quieres darle un extra a esta experiencia te recomendamos usar un vibrador de dedo, que aportará sutiles vibraciones de placer a tu chica.

Es hora de comenzar con los labios menores. Continua el masaje moviéndote por ellos de arriba a abajo. Si sobresalen será perfecto para jugar un poco más con ellos.

Y por último el clítoris. Con tus dedos índice y medio, rodea el capuchón del clítoris y apriétalo cuidadosamente. Notarás en su interior como la mina de un boli. Bien, estimula con las yemas el capuchón imitando lo que harías con tu pene para llenarla de placer. Recuerda que no buscamos el orgasmo, así que no estimules directamente el clítoris salvo que quieras acabar el masaje ahí y cambiar de actividad 😉

Un truco que debes usar es ir cambiando de zona, es decir, masajear su abdomen y después sus labios mayores. Vamos, que no te centres únicamente en el masaje genital. Alternarlo hará esta experiencia mucho más placentera.

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